El Casio F-B100W acaba de demostrar que no hace falta una pantalla táctil para meter un reloj clásico en 2026. Casio ha cogido el molde de su digital más icónico, el mismo que dio origen al mítico F-91W, y le ha añadido Bluetooth, contador de pasos y sincronización con el móvil sin tocar ni el precio ni la estética retro que lo hizo famoso. El resultado es un reloj de 8.800 yenes (unos 55 euros al cambio, antes de impuestos e importación) que se agotó el mismo día de su lanzamiento en Japón, el 7 de agosto de 2026.
Precio y disponibilidad verificados el 22 de agosto de 2026 según las fuentes citadas en este artículo; pueden variar con el tiempo.
Qué cambia respecto al F-91W de toda la vida
A simple vista, el F-B100W es indistinguible de un Casio digital de los 80: caja cuadrada, correa de resina, pantalla LCD pequeña y ese aire de reloj «tonto» que nunca pasa de moda. La diferencia está dentro. Casio ha metido un chip Bluetooth Low Energy que conecta el reloj con la app Casio Watches del móvil, algo impensable en el F-91W original. Con eso consigue tres cosas que antes eran territorio exclusivo de los smartwatches: sincronización automática de la hora, contador de pasos con gráfico diario y aviso de inactividad si llevas demasiado rato sentado.
Lo curioso es lo que Casio ha decidido no añadir: sin notificaciones del móvil, sin pantalla táctil, sin monitor de frecuencia cardíaca. Es una apuesta deliberada por hacer un reloj mínimamente conectado, no un smartwatch camuflado. Y en un mercado saturado de relojes que quieren hacerlo todo, esa renuncia es la noticia.

Especificaciones del Casio F-B100W
La ficha técnica confirma que Casio ha ido con cuidado para no complicar un diseño que lleva más de cuatro décadas funcionando:
El reloj mide 41,9 x 38,1 x 8,8 mm y pesa solo 26 gramos, prácticamente lo mismo que un F-91W normal. La batería, según Casio, aguanta alrededor de dos años sin necesidad de carga, algo que sigue siendo su gran baza frente a cualquier smartwatch que hay que enchufar cada noche. El cronómetro guarda memoria de hasta 200 vueltas, y el contador de pasos muestra el progreso del día directamente en la pantalla, sin necesidad de abrir el móvil.
Casio ha sacado el F-B100W en tres acabados: el F-B100W-1A, con caja negra y pantalla LCD positiva con detalles retro en azul, rojo y amarillo; el F-B100W-1B, todo en negro con pantalla negativa y texto gris; y el F-B100W-3A, en un verde apagado con acentos turquesa. Los tres mantienen el formato cuadrado de correa de resina que ya conocemos.
Precio y disponibilidad: ¿llega a España?
De momento el F-B100W solo se puede comprar en Japón, donde se vendió por completo el día del lanzamiento. Casio ha confirmado que el Reino Unido será el primer mercado internacional en recibirlo, pero todavía no hay fecha ni precio anunciados para Estados Unidos ni para Europa continental, España incluida. Tampoco está disponible en Amazon.es por ahora, así que no vamos a enlazarte a ningún ASIN inventado: en cuanto haya unidades a la venta con distribución oficial en España, actualizaremos este artículo con el precio real.
Si el patrón de lanzamientos anteriores de Casio se repite, no sería raro verlo en tiendas europeas antes de que acabe el año, probablemente por encima de los 60-70 euros una vez sumados impuestos y márgenes de distribución.
Reloj «tonto» con superpoderes: cómo se compara con un smartwatch
La gracia del F-B100W es que compite en una categoría que casi nadie más ocupa: la del reloj sencillo con lo justo de conectividad para ser útil, sin convertirse en otra pantalla que reclama atención. Si lo que buscas es contar pasos y tener la hora siempre sincronizada sin depender de una app compleja, cumple de sobra. Pero si quieres frecuencia cardíaca, notificaciones o entrenamientos guiados, necesitas ir a otra categoría de producto: ahí es donde entran las pulseras de actividad como la que analizamos a fondo en nuestra review de la Xiaomi Smart Band 10, mucho más completa en datos de salud pero también más dependiente de cargarse cada pocos días.
Y si directamente buscas un reloj inteligente sin concesiones, con pantalla a color y ecosistema de apps, te conviene repasar nuestra comparativa de los mejores smartwatches del año antes de decidir. El F-B100W no compite ahí, y esa es precisamente su gracia.
Un poco de historia: el ADN del F-91W
Que Casio use el F-91W como base no es casualidad. Se trata de uno de los relojes más vendidos de la historia, un diseño de 1989 que sigue en producción casi cuatro décadas después, apreciado por su sencillez, su precio bajo y una batería que dura años. Que Casio se atreva a tocar esa fórmula, aunque sea solo por dentro, dice mucho de hasta qué punto el mercado está pidiendo alternativas a los smartwatches que hay que cargar cada noche y que bombardean con notificaciones.

Preguntas frecuentes sobre el Casio F-B100W
¿Cuánto dura la batería del Casio F-B100W?
Según los datos publicados por Casio, la batería aguanta aproximadamente dos años de uso normal antes de necesitar un cambio, muy por encima de lo que ofrece cualquier smartwatch convencional.
¿El Casio F-B100W es un smartwatch?
No exactamente. Es un reloj digital clásico con conectividad Bluetooth limitada a sincronizar la hora y registrar pasos mediante la app Casio Watches. No tiene pantalla táctil, notificaciones ni sensores de salud avanzados.
¿Cuándo llega el Casio F-B100W a España?
Todavía no hay fecha confirmada. Casio ha anunciado el Reino Unido como primer mercado internacional tras Japón, pero no ha dado detalles sobre Europa continental ni sobre España en particular.
La conclusión rápida
El Casio F-B100W no pretende sustituir a un smartwatch, y en eso está su acierto. Es la prueba de que se puede añadir un poco de tecnología útil, sincronización de hora y contador de pasos, sin renunciar a lo que hace grande a un reloj Casio de toda la vida: que dura años, cuesta poco y no te pide nada a cambio. Si te interesan los wearables con planteamientos distintos al smartwatch tradicional, en 8mejor.top seguimos de cerca este tipo de lanzamientos y actualizaremos este artículo en cuanto haya noticias de su llegada a España.









